miércoles, 30 de septiembre de 2015

Astrología y heliocentrismo

Con frecuencia se supone que, puesto que un mapa astral u horóscopo se levanta desde una perspectiva geocéntrica, el heliocentrismo es incompatible con la teoría astrológica. En oposición a este malentendido popular, muchos astrólogos fueron en su día de los primeros en abrazar la teoría copernicana, por ejemplo, Johannes Kepler (1571-1630), John Dee (1527-c1608), Giordano Bruno (1548-1600), Tomaso Campanella (1568-1639), Thomas Digges (c1546-1595) y Thomas Betnor (?-?).

El descubrimiento de Nicolás Copérnico (1473-1543) del movimiento de la Tierra en torno al Sol sí que supuso una afrenta para las Iglesias cristianas, tanto la católica como la protestante, ya que socavaba la posición singular de la Tierra ― y, así, del hombre ― como centro y meta última de la creación de Dios. Sin embargo, para la astrología, el desafío fue mucho menor. Tanto Copérnico, como Galileo, Kepler y otros siguieron sosteniendo que la astrología era una ciencia correcta. Veamos por ejemplo lo que dijo Johannes Kepler al respecto en su “Tertius interveniens”:

“La misma respuesta cabe dar también a la duda acerca de si el movimiento orbital es del cielo o de la tierra. Esa duda no hace sospechosa a la astrología porque no le incumbe, ya que, en ella, es suficiente que el astrólogo vea cómo se orientan los rayos de luz, ora desde Oriente, después desde el Norte, finalmente desde Occidente, para desaparecer después por completo. En ella es suficiente que se sepa cuándo dos planetas se ven en conjunción y cuándo en oposición, cuándo se sitúan en sextil, en quintil, en cuadratura, etcétera, cosas que los astrónomos laboriosos, velando de noche, pueden indicar con sus instrumentos circulares tantas veces como aparezcan dos planetas al mismo tiempo. ¿Qué tendrá que preguntar aquí el astrólogo o, mejor dicho, la natura sublunaris, de cómo sucede esto? En verdad, tan poco tendrá que hacerlo como el campesino preguntar cómo se dan el verano y el invierno, sin que por eso deje de guiarse por ellos.” (Opera Omnia, ed. de Frisch, t.I, 582s)

martes, 22 de septiembre de 2015

"Un mandala astrológico", de Dane Rudhyar

Siguiendo con los Símbolos Sabianos, y pensando en un buen libro sobre el tema para los que queráis profundizar en ello, aconsejo el libro de Dane Rudhyar "Un mandala astrológico", de la editorial Luis Cárcamo. Rudhyar modificó algunos de los símbolos de la serie original por imágenes que él creía más ajustadas. O sea, que las imágenes que aparecen en ese libro no son en muchos casos las originales de Elsie Wheeler y Marc Edmund Jones. Pero el libro está muy bien. Incluye además los 360 Símbolos Sabianos, con explicaciones para cada uno.

martes, 15 de septiembre de 2015

Vídeo: "Los Símbolos Sabianos - 1ª parte"

He creado un nuevo vídeo, en este caso sobre un tema que a mí me interesa bastante: los Símbolos Sabianos. Los Símbolos Sabianos son un conjunto de 360 imágenes o escenas, una para cada grado del Zodíaco, que fueron obtenidas originalmente en 1925 por Elsie Wheeler y Marc Edmund Jones. El vídeo es la primera parte de una introducción al universo de dicha serie de símbolos.

Aquí está el vídeo:


domingo, 16 de agosto de 2015

Reseña del libro "Astrología. Una historia desde los inicios hasta nuestros días", de Kocku von Stuckrad

-"Astrología. Una historia desde los inicios hasta nuestros días", de Kocku von Stuckrad, Editorial Herder.

Tenemos aquí un libro sobre la historia de una de las ciencias más antiguas de la humanidad: la astrología. La persistencia de ésta a lo largo de los siglos, su capacidad de adaptación, su longevidad como realidad unitaria y reconocible a lo largo de las diferentes épocas, nos hacen llegar a la conclusión de que, como reconocen algunos historiadores, la continuidad de la tradición astrológica es ciertamente única en la historia del pensamiento y de la cultura del mundo occidental. Sin embargo, la erudición en el campo de la historia de la astrología está muy poco desarrollada, se encuentra todavía en un nivel muy básico y rudimentario. Por eso, cualquier contribución seria a este campo de la historia, como lo es el libro de Kocku von Stuckrad, siempre es bien recibida.

En el libro se hace un recorrido por la historia de la astrología occidental desde la prehistoria hasta nuestros días. Las religiones astrales en la Europa primitiva, los monumentos de piedra de la época megalítica con significado astronómico y astrológico, el desarrollo de la astrología en Mesopotamia, su evolución en las antiguas Grecia y Roma, su continuidad a través de toda la Edad Media tanto en el ámbito cultural islámico como en el cristiano, el devenir astrológico en el Renacimiento, su evolución en la época de las "revoluciones" científicas, en la Ilustración y en el Romanticismo, las líneas de desarrollo de la astrología en los siglos XIX y XX, y, finalmente, su situación en el mundo actual.

Incluir en un solo libro tal amplitud de épocas obliga al autor a poner el foco en las figuras y acontecimientos más importantes, representativos de los debates y desarrollos astrológicos de cada momento histórico. Por otra parte, en la exposición se dejan de lado las tradiciones astrológicas no europeas, en especial las tradiciones de India y de Latinoamérica.

Las ideas se van desplegando a lo largo del libro con el rigor intelectual y el método característicos de un profesor universitario especialista en historia europea de la religión, de la astrología y del esoterismo, como lo es Kocku von Stuckrad. Es una lectura muy amena, porque continuamente se nos van dando las claves para entender el lugar real que la astrología ha ocupado a lo largo de la historia de Occidente, lugar real que suelen obviar muchos historiadores cuando nos hablan de nuestro pasado.

A mí me ha gustado el libro. Lo recomiendo. Ofrece una buena visión global de la historia de la astrología occidental. A partir de su lectura, uno si quiere puede luego profundizar en épocas o autores más concretos. O, también, embarcarse en la lectura de libros más extensos y exhaustivos sobre también toda la historia de la astrología en Occidente, que por supuesto los hay.

Kocku von Stuckrad (1966) es profesor universitario de Estudios Religiosos, y desde el 2013, decano de la Facultad de Teología y Estudios Religiosos de la Universidad de Groningen, en Países Bajos. Es un especialista en el campo de la historia europea de la religión, en historia de la astrología, y en los vínculos que se dan entre la filosofía de la naturaleza, las ciencias naturales, el esoterismo y la religión. Actualmente es presidente de la Sociedad Holandesa de Estudios Religiosos. Además es autor de numerosas publicaciones en los ámbitos citados.

viernes, 17 de julio de 2015

"El hombre y sus símbolos" (C.G.Jung) en la película "Poltergeist" (1982)

Hay un momento de la película "Poltergeist" en el que aparece Diane leyendo el libro "El hombre y sus símbolos", de C.G. Jung y otros. He editado un vídeo con la escena, que he subido a mi canal de YouTube. Este es el vídeo:


jueves, 25 de junio de 2015

Gaston Bachelard. Ciencia y poética: el poder psicoanalítico de los cuatro elementos

Este es el primer vídeo, y los enlaces para los dos siguientes, de un interesante curso sobre la filosofía de Gaston Bachelard impartido por Javier Ordóñez y Gonzalo Celorio en Monterrey (México) en Abril de 2002.



Para más información sobre la figura de Gaston Bachelard, ver el siguiente post de este blog:

http://astropsi.blogspot.com.es/2014/02/gaston-bachelard-y-el-psicoanalisis-de.html

(En ese post sólo aparece el tercer vídeo del curso, porque en aquel entonces los dos primeros no los habían subido todavía a Youtube).

Los cuatro ensayos en los que Bachelard trató el mundo imaginal de los cuatro elementos son:
  • Psicoanálisis del fuego (1938)
  • El agua y los sueños (1941)
  • El aire y los sueños (1943)
  • La tierra y los ensueños de la voluntad (1948)

martes, 9 de junio de 2015

Destellos blancos en Ceres

Ceres es un cuerpo celeste ubicado en el cinturón de asteroides que hay entre los planetas Marte y Júpiter. Hasta el 2006 se le consideró un asteroide, pero desde ese año ha pasado a denominarse planeta enano. A medida que la sonda espacial Dawn de la Nasa se fue acercando a Ceres desde hace unos meses, y empezó a tomar fotos de él, se comenzaron a apreciar toda una serie de destellos blancos sobre su superficie. En un primer momento, sólo se vio una simple mota o manchita luminosa en un cráter. Luego, a medida que Dawn se iba aproximando más, donde antes sólo se veía un punto luminoso, ahora en el cráter se veían dos. Pero tras acercarse más todavía, los científicos se han dado cuenta de que la superficie de Ceres está plagada de puntos luminosos, aunque menos brillantes. Y que el cráter del principio con los puntos más brillantes contiene no uno, ni dos, sino varios de ellos.

El pasado mes de Mayo, Christopher Russell, investigador principal de la misión Dawn, ha afirmado que los misteriosos puntos luminosos son el "reflejo de la luz del Sol sobre un material reflectante en la superficie, posiblemente hielo".

VÍDEO: